En Kirikiño Ikastola, en el camino hacia la celebración de Ibilaldia 2026, se dio otro paso firme el 18 de abril para activar y unir a la comunidad. El desafío de Herri Kirolak —que en enero tuvo que suspenderse por el mal tiempo— volvió a organizarse, y además con gran éxito: amplia participación, ambiente inmejorable y una presencia destacada de la cultura vasca fueron los protagonistas de la tarde.
En cuanto se abrieron las puertas a las 17:00, el patio de la calle Gabriel Aresti se llenó de color, risas y movimiento. En total, 96 personas participaron en el desafío de Herri Kirolak, repartidas en 12 equipos y tres categorías: LH 3-4, LH 5-6 y adolescentes junto a madres y padres. Cada equipo contó con ocho integrantes, y todos demostraron ganas, fuerza y trabajo en equipo.
Las pruebas, basadas en deportes tradicionales vascos, despertaron gran expectación: levantamiento de yunque, recogida de mazorcas, transporte de sacos, prueba de txingas y el clásico de siempre, la sokatira. Hubo una competición sana, pero el verdadero objetivo del día quedó claro: disfrutar juntos y situar la cultura vasca en el centro.
Una tarde excelente
Tras finalizar las pruebas deportivas, la fiesta no se detuvo. Todas las personas que se acercaron a la Ikastola disfrutaron de un bingo musical, y las más valientes se animaron con el karaoke. Los más pequeños saltaron sin parar en los hinchables, y las familias pudieron degustar talos en un ambiente cercano y familiar.
La imagen que dejó la jornada fue clara: Kirikiño Ikastola es una comunidad viva y participativa, y en el camino hacia Ibilaldia 2026, la solidaridad, el ambiente festivo y la cultura vasca son las fuerzas que la impulsan. El desafío de Herri Kirolak volvió, una vez más, a reunir a la gente del barrio y de la Ikastola, ofreciendo una tarde magnífica.
Kirikiño Ikastola